Compartir
La Copa Mistica


por Manuel Castro (*)

Es importante mantener el equilibrio, que el continente sea equivalente al contenido, sobre todo si estamos hablando de productos de alta calidad y nobleza; aunque los productos buenos siempre lo serán no importando donde se los sirva.

Pero es evidente que todo entra por los ojos y el maridaje entre lo que se ve y lo que se degusta atrae a los sentidos y le da ese acabado perfecto. De esto hay muchos ejemplos, pongamos por caso las bebidas; casi todas tienen, para llamarlo en forma genérica, su vaso.

En distintos países del mundo esos recipientes tienen hasta connotaciones nacionales, producto de la costumbre que empezó en algún momento histórico.

El whisky, por ejemplo se sirve en un vaso cuya forma todo el mundo conoce, los gallegos sirven sus vinos en cuncas (tazas que tienen la forma de un bol pequeño y que varían de color si el vino es tinto o blanco), la gente de avanzada edad con la que tuve oportunidad de hablar en las tascas me decían que el vino no sabe lo mismo si se lo bebe en una cunca que en un vaso de vidrio. ¿Excentricidad o sabiduría popular?

El champán se ve mejor en una copa de cristal labrado, la cerveza tiene su jarro característico, el vodka el suyo, la vajilla para el té tanto en Oriente como en Occidente tiene formas características y así podríamos seguir.

Pero no es mi intención adentrarme en este tema ahora sino solo en la historia de uno muy famoso y místico. 

Este tiene reminiscencias mitológicas y religiosas y fue buscado con verdadera pasión. Se ve en él una conexión con la mitología céltica, concretamente con el caldero del dios Dagda, del que se decía que su contenido era inagotable y con capacidad de volver a la vida a los guerreros muertos en combate. En Gundestrup (Dinamarca) se encontró uno pequeño, pero no era el de Dagda.

En la Edad Media, época totalmente influida por las costumbres célticas, tuvo su edad dorada. Las obras literarias Perceval o el cuento del Grial de Chrétien de Troyes o Parzival de Wolfram von Eschenbach son de las más destacadas pero no las únicas. El libro de Chrétien de Troyes quedó inconcluso debido a su fallecimiento. Otros autores trataron de darle un final tomando como referencias a las tradiciones celtas pero dándole un sabor mas cristiano que pagano. Pues bien, estoy hablando del Santo Grial o Graal, la copa más famosa y buscada del mundo, verdadero reservorio místico de conexión con la divinidad, camino de vida y de salvación. Y es ahí donde se conecta con la religiosidad celta, el caldero de Dagda devolvía la vida a los muertos y el Santo Grial de la Última Cena es el cáliz de salvación para la vida eterna. El contenido y el continente.

Pero el Graal (palabra que deriva del occitano “gradal”) no siempre fue igual, para Chrétien de Troyes fue un vaso, para otros una copa, un cáliz o una bandeja,  para von Eschenbach una piedra. Para la versión más extendida un vaso de esmeralda donde José de Arimatea recogió la sangre de Cristo. Para la mentalidad céltica cristianizada el Grial es un símbolo de poder, sabiduría y vida eterna; como decía, iguales atributos a los del caldero de Dagda. Existen muchos cálices de distintas épocas, mencionaré a algunos: el de Ardagh, la sacra catina de Génova, el de Antioquía, la copa de Hawstone Park y el de Nanteos que se encontró en Glastombury.

Pero en la actualidad se consideran dos posibles recipientes de la Última Cena, uno está en Génova y se lo llama Il Sacro Catino (el Cuenco Santo) pero que en realidad es un recipiente egipcio hecho de cristal y no de esmeralda.

El segundo data de la época greco-romana, está dividido en tres partes. Según los análisis, la parte superior es un cuenco de ágata cornalina que dataría del siglo primero antes de Cristo o del primero de la Era Cristiana y pudo haber sido fabricado en Egipto, Siria o Palestina, con lo cual encajaría perfectamente con los hechos históricos narrados en la Biblia. La  parte central es medieval y la parte inferior (el pie de la copa) podría ser del siglo 12 o del 14, esta base lleva una guarnición de oro puro con 27 perlas, dos rubíes y dos esmeraldas montados. Este cáliz se encuentra en la catedral de Valencia (Reino de España) muchos investigadores han señalado que el cuenco de ágata es el de la Última Cena. Este cáliz fue usado durante una misa por el Papa Juan Pablo II en la Valencia en el año 1992.

Además de las obras literarias mencionadas está la archiconocida El Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda. Arturo que fue rey de Bretaña y no de Inglaterra como han querido hacer creer las películas de Hollywood (el hecho real es que los habitantes de la romanizada Britania celta combatieron contra jutos, anglos y sajones tiempo después que las legiones abandonaran la isla, es mas, el nombre de Inglaterra provine de los anglos que denominaron a su territorio como Angle-land), urgió a sus caballeros a que fueran en busca del Grial, pero éste solo podía ser encontrado por alguien puro de corazón. El elegido por la providencia fue Galaaz (Galahad) hijo de Lanzarote del Lago (Lancelot).

Una de esas historias señala que dada la orden real Galaaz se dirigió hacia el mar y cuando llegó a su ribera después de caminar tres días vio que hacia la costa se acercaba un navío en cuya vela blanca tenía bordado en oro un cáliz. Galaaz subió a la nave y esta viró y comenzó a desplazarse hacia su destino. El barco no tenía tripulación alguna. Después de un par de días de navegar suavemente la nave atracó en una costa rocosa, fue en ese momento cuando el joven vio que caída del cielo una espada que se clavó en una roca y allí quedó hasta que él la sacó sin dificultad alguna. Galaaz no sabía en donde se encontraba, descendió de la nave, dio unos pasos y encontró un caballo enjaezado cuyas riendas estaban atadas a la rama de un árbol, oró a la providencia en señal de agradecimiento, montó en él y comenzó a andar por esa tierra verde, llena de robles y pinos que le hacía recordar a Bretaña. Tiempo después se encontró con un lugareño a quien inquirió sobre qué lugar era aquel. El campesino le dijo que se encontraba en Galicia.

Galaaz siguió su camino. Al oscurecer se encontró en un bosque denso. Decidió descansar. Su sueño fue súbitamente cortado por rugidos espantosos. Vio entonces a un monstruo que resoplaba fuego y que iba a atacarlo. Sintió terror, pero aún así, tomó su espada y con un movimiento magistral clavó el acero en el pecho de la diabólica bestia.

A unos pasos detrás del dragón algo brillaba como una luz. Galaaz se acercó y reconoció en ese brillo al hechizado escudo del rey Tolomer, totalmente hecho de oro puro. Lo tomó para sí.

Con el abrir del día retomó su búsqueda. Siguiendo por un sendero llegó hasta una fuente donde encontró a una doncella de gran belleza, con ojos de color verde marino, rodeada por sus pajes. La joven lo vio, se acercó al él insinuante, sonriéndole mientras le calzaba relucientes espuelas doradas. Pero fiel a su juramento, y al mismo tiempo conteniéndose, Galaaz agradeció la atención y siguió su camino hasta llegar a la cumbre del monte Cebreiro. Los portales de la iglesia que allí había se abrieron solos, y el ahora caballero Galaaz entró, se arrodilló ante el altar y colocó su espada en el suelo.

Al levantar la mirada, frente a él estaba, refulgente, el Santo Grial conteniendo la sangre de Cristo.

Tanto el Graal como Galaaz desaparecieron, entregando el joven y puro caballero su alma al Altísimo. Había llegado al final del camino.

Un hecho curioso referido con esta leyenda, el Reino de Galicia es el único país que tiene desde siempre, por escudo oficial, al Santo Grial.



(*) Manuel Castro es socio de la Whisky Malt Argentina. Periodista y Locutor, es Presidente de la Liga Celta de Argentina y miembro de la Liga Celta Internacional. Director y fundador de la Banda de Gaitas Ciudad de Buenos Aires. Tambien es Vocal por América de la Liga Gallega de Bandas de Gaitas y Presidente de la Asociación Civil Gaiteros de Argentina.















 
 
 
 
 
 
   
© Whisky Malt Argentina - Republica Argentina ® Todos los derechos reservados
Inicio - WMA - Noticias - Scotch´s - Bourbon´s - No Scotch´s - Whiskystyle - Biblioteca - Socios - Asociarse - Staff - Publicidad - Contacto - Whisky Malt Argentina